jueves, 5 de noviembre de 2009



LOS INADAPTADOS


I

Y te dedicaría mis versos más dulces

Te pertenezco aún en la derrota

Solamente mi silencio será tu amigo

Llueve sobre los paraguas negros

Poca cosa es ser y no tirar piedras al río

Arde el amor frecuentemente abandonado

Doce lunas rojas iluminan mi poema

Borracho espero la borrachera siguiente

El cigarrillo no me gusta

“Mi hermana gemela que no conocí nunca, me dice:
Diego, te sirvo el almuerzo.”
Yo acepto.

Pienso que decir todo lo que siento a tiempo será mi karma

Almuerzo sentado en posición de loto tres claveles marchitos

Quien diga que no soy un buen poeta es un sabio irreal

Cuando amo el odio se pone celoso

Divago entre el ser y el cuerpo que solo uso para diversión

Querida amiga, antes que sea tarde como siempre

Voy a decir te amo

Y no son las palabras dulces de mi halago

Se que el tuyo es universo mágico

Siento pena que no sea tu universo el mío.

II


El sol despertó a las tortugas

Imagino al mundo sin agua

Sería como si aquella tarde no te hubiera conocido

Siguen los pájaros haciendo coros celestiales

Profundo es el ser que vende frutas bajo el sol

Se que no es posible que mi amor derribe murallas imaginarias

El destello de tus ojos aún no me deja dormir.



III


Hacen fiesta los grillos y los sapos

Sobre ti se construyeron todos mis templos

Vuelvo borracho a la autopista

Las flores me saludan
Los humanos me ignoran

Si no quieres mi poesía estas en graves problemas
Porque mi poesía será para vos
Mientras queden letras en mi alfabeto


IV

Hoy llueve y el agua repara mis pétalos rotos

Caí de la bicicleta
Afortunadamente era imaginaria

Si improviso letras es solo por vos

Por vos el fuego se hizo líquido

Por vos mi ser se cristaliza

Poco sería llenar el corazón de mentiras

El corazón es simplemente una válvula

Es el mecanismo perfecto hasta que se rompe.

-Siempre estamos al límite-


V


Echo a rodar por San Antonio

Y no sabes cuanto odio rodar por San Antonio

“TENGO LA POESÍA DEL ASFALTO”

Las luces de la ciudad ilumina la aureola de los mendigos.

He perdido mi corona de espinas.



VI


Todas las máscaras de mis amigos me seducen

Se que no hay con quien contar

Cultivo cerezas en la cabeza de un enano

Si pudiera contar con vos seria tan feliz

¿Felicidad?

Algo que no siento hace siglos

Que no se si existe

Este soy yo

Desnudo.



VII


No hay palabras que sienta hoy por vos y no diga

Cae la lluvia:
Se que tienes frío

La naranja suspendida en tu cabeza de coliflor

Imploran los lisiados al dios de las pastillas

Quiero dormir sobre ti
Que pena por ser honesto

Juego a la ruleta
Y pierdo

Siempre suelo perder cuándo de amor se trata

Elevo mi cometa al cielo

La luz ilumina tu cabellera sagrada


Hago pan de tus ojos
Vino de tus lágrimas

Pierdo la destreza de mentir, de robar

Tus ojos maquinaria en perfecta sincronía

El gobierno en mi situación no me afecta

Solo quiero no querer nada
Y darte un beso

Y ser el que despierta la ciudad con sus gritos

Atarearme con poemas de amor inadaptados

Se que el tiempo no es para los soñadores

Tiro los dados y el amor pierde

El palillo que sostiene al planeta
Se ha roto.


VIII

Mañana será un mejor día

Un diferente día

Un insignificante día más.


Vuelvo a beber del sudor de Dios
Este me embriaga:

“Dios suda pura alcohol”

Dios me perdona y yo a él

Ambos cometimos errores fatales.


IX


Agujeros negros sobre las casas de los amigos muertos

Si no puedo amarte
Te robare un beso

Construyo edificaciones inútiles

Ya no hay Colombia para tanto colombiano

¡No a la procreación!



X


Escribo un Haiku bajo la lluvia

Cuando deseo las palabras son afilados puñales

“Apuro un trago del más barato elixir”

Nunca seré el que la sociedad espera

Vivo mi vida en el lado salvaje

En el lado jamás estudiado por los geólogos de la tierra.


XI





Las libélulas reposan en mis hombros

Los venados comen de mis manos

Los hongos alucinógenos brotan a mis pies

Por ti
La eternidad se hizo luz...



XII

Las libélulas reposan en tus hombros

Por ti hago cacería

Observo la naturaleza de tu alma

Las arañas tejen alrededor de tus senos

Llueve y los paraguas no alcanzan para detener la lluvia

¿Reirán los payasos bajo la lluvia?

Nunca confié en los payasos
Ahora los payasos no confían en mí

Hace falta un cordel
para atar a la luna de una oveja.


XIII

Los poemas tristes son los mejores

Nada mejor que la tristeza

Afuera el asfalto y la lluvia se aman

Para la lluvia todo romance es efímero…



XIV


Guardo los dados en el bolsillo

Ya no volveré a apostar el destino del mundo

Prefiero dormir en tus brazos

Las espinas ya me están cansando

Cuando tengas sed seré tu agua si quieres

Por ser el sol omnipotente le declaro la guerra

Paraíso el cielo de tus ojos

Al final solo la poesía queda
Y todo lo demás es un simple espejismo

Tengo los cantos de los heridos en la guerra en la mente

Me siento tan solo
Tan solo que sonrío

Abrazo los momentos compartidos

La noche está…

Yo estoy en ella.


XV

Lloro la dulce melancolía

Vivo con velocidad frenética la calle

Esta urbana sensación de locura

Creo que estoy destinado al vértigo de la acción


“Apago las luces y creo paralelos distantes entre nosotros”


Regreso a casa amanecido

Siento la humana necesidad de dibujar tu rostro en la ventana

Ahora que tu fotografía fue consumida por las llamas.



XVI


La noche nos enseñó a superar las penas

La noche nos preparó pacientemente para soportar torturas
Para evitar el caos


“Ya nada está perdido solo lo que teníamos”


La noche me recuerda tus ojos

¡OH!, tus ojos…

Infinitamente tus ojos.


DIEGO LOZANO

3 comentarios:

Mania dijo...

Bellismo Diego, bello de verdad.. tanto que fue el poema de una noche con razgos etilicos...
Hermosos versos, seguí alimentadonos este viaje Inadaptado Diego...
Se le quiere...

Pep dijo...

Maravilloso, sublime.

http://venerantomnesultimanecat.blogspot.com/

anuar bolaños dijo...

ENTRE LA MANO Y EL TÍTERE


En la ciudad,
cárcel pegajosa.

Entre las sombras
la tempestad, los demonios,
los monstruos milenarios
como un animal arcaico
con agujas en las venas
deambula este corazón mutante,
ángel de chatarra que busca el norte
y extravió sus sueños.